AFINIDAD LIBERTARIA PARLA: ACCIONES, REFLEXIONES Y POSICIONAMIENTOS

 

INTRODUCCIÓN:

 

Parla ha crecido a una velocidad vertiginosa sin un plan estructurado (más allá del objetivo construir viviendas para negocio de unos pocos). El mal Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) por el cual se rige nuestra ciudad, así como que ésta ha quedado relegada a la condición de ciudad dormitorio, hace que los problemas que encontramos en parla sean numerosos y de diversa índole.

Nuestro colectivo, Afinidad Libertaria, surgió como una herramienta de reflexión, aprendizaje y acción sobre esos problemas. Trabajando fuera de las instituciones, de forma autogestionada y horizontal, son años ya los que llevamos señalando las necesidades de la población parleña y luchando para mejorar este proyecto colectivo que llamamos Parla.

Ante un Ayuntamiento que, gobierne quien gobierne, no da respuesta a tales necesidades, nos hemos movilizado (y hemos apoyado otras muchas movilizaciones) actuando en muchos casos desde el punto de vista político, social y cultural, como una entidad más dentro  del contexto asociativo local.

Nuestro objetivo fundamental es contribuir a generar debates y propuestas sobre la transformación social de nuestra ciudad, apoyando y desarrollando vínculos entre la clase trabajadora y nuestro entorno inmediato a través de  iniciativas sociales, culturales y políticas de diversa índole.

Entendemos que necesitamos reconstruir relaciones vecinales básicas y estructuras de participación que nos permitan dar respuesta a la vida cotidiana más allá del voto cada cuatro años

Una vez pasadas las elecciones creemos que es el momento de abordar los temas que nos importan con tranquilidad y desde una perspectiva colectiva, para que las entidades sociales y la población en general puedan participar y pronunciarse.

 

  • PARTICIPACIÓN Y MOVIMIENTO ASOCIATIVO

 

    • Apoyamos todas las iniciativas asociativas surgidas de la propia población en los últimos años, tengan o no reconocimiento institucional, que dan respuesta a las necesidades generales( ocio, social, cultural, etc) y con vocación de continuidad.
    • Por nuestra parte defendemos un modelo asociativo no vinculado directamente con entidades de la administración o las plataformas electorales, basado en la horizontalidad y la libre decisión, que permita llevar a cabo actividades sociales, culturales, etc sin más condicionantes que las decididas en asamblea y el interés colectivo. Solo recordar aquí cómo el control de las fuerzas pol´ticas de la izquierda institucional (entre otros factores) de las asociaciones de vecinales de Parla acabó con su  (casi total ) desaparición en los años 90.
    • La experiencia muestra que el poder municipal (del color que sea) condiciona fuertemente por sistema las dinámicas de los colectivos, presionando y controlando sus dinámicas, funcionamiento y toma de decisiones de diferentes mecanismos ( subvenciones, locales, etc).
    • Hemos vivido en propias carnes el control y finalmente la expulsión de las aulas de la casa de la cultura junto con otros colectivos (pah, medioambiente 15M, etc) bajo el gobierno del partido popular, utilizando la excusa de que no éramos asociaciones reconocidas por la administración; pero nuestra experiencia nos demuestra que el fondo y repercusión de la actividad de un colectivo no vienen determinados por la tutela que ejercen las instituciones, sino más bien todo lo contrario ( véase el proyecto Escuela Popular, la Pah, el Colectivo de Renovación pedagógica, Ecoconsumidoras Parla, etc).
    • Creación de asambleas vecinales en los barrios para dar voz a las inquietudes e intereses cotidianos y acondicionamiento de espacios para reuniones y encuentros.

 

  1.  FORMACIÓN/EDUCACIÓN

 

  • La escuela (pública o privada) convertida en una gran guardería de 0 a 16 años, y apoyada de forma general (a nuestro entender poco crítica) por los sectores progresistas de la población por su potencial emancipador, sirve en la actualidad fundamentalmente a los intereses de quienes ostentan el poder, centrando la actividad fundamental del sistema en proporcionar titulaciones y valores relacionados con las clases dominantes (eficacia, emprendimiento,competitividad, etc) en un entorno de arbitrariedad y aburrimiento generalizado. Un entorno en el que por otro lado se trata la convivencia y el conflicto fundamentalmente con normas y reglamentos sancionadores, más próximo al terreno carcelario y punitivo.
  • Entendemos perfectamente la necesidad de la clase trabajadora de Parla de disponer de suficientes centros educativos dignos donde dejar a sus hijos durante los periodos de trabajo, por ésto es urgente dinamizar el debate local hacia aspectos que vayan más allá de la necesidad de incrementar el número de centros (cuantitativo), para llegar hacia debates de calado (cualitativo), relacionados con experiencias pedagógicas concretas encaminadas a reconstruir la escuela con un paradigma pedagógico emancipador, popular, y autogestionado , en el que las familias, el alumnado y los actores sociales locales puedan tomar decisiones sobre qué y cómo aprender, poniendo en práctica proyectos educativos relacionados con el entorno cercano, para crear vínculos positivos entre la población y su hábitat, con los valores de apoyo mutuo, solidaridad y autonomía como soporte del aprendizaje.
  • Necesitamos poner en marcha experiencias educativas en los entornos naturales, urbanos y periurbanos en los que la ciudad ( con prioridad en zonas verdes) y la naturaleza del entorno proporcionen un escenario motivador para el aprendizaje y la socialización en entornos cotidianos.
  • Varias experiencias socioeducativas locales muestran el camino a seguir, entre las que podemos destacar la Asociación Vértice (de larga trayectoria ) , el Colectivo de Renovación Educativa (CREP)y desde luego el proyecto de la Escuela Popular de la asociación Tierra y Cultura Parla: a través de su proyecto interdisciplinar (relacionando ámbitos medioambientales, tecnológicos, sociohistóricos, artísticos, etc) de difusión del patrimonio histórico, social y medioambiental están llegando a un sector importante de población escolar y adulta de nuestro entorno.

 

 

  • Defensa del patrimonio social, medioambiental e histórico 

 

 

  • Un proyecto de ciudad no se genera mediante la construcción aleatoria de casas y edificios, reclasificando y asfaltando suelo. Éste a sido  el modelo del desarrollismo capitalista, con variantes históricas y coyunturales, que han seguido las corporaciones que han gobernado Parla desde la transición, quienes han abandonado nuestro patrimonio colectivo social, medioambiental e histórico, permitiendo que determinados espacios de nuestra localidad acaben convertidos en auténticos vertederos o ruinas urbanísticas; olvidando la construcción del proyecto social, en una entorno de fuerte diversidad cultural, construido de forma histórica sobre la migración.

 

    • Desde el ámbito medioambiental necesitamos:

Un plan integral colectivo consensuado por los actores sociales sobre el entorno del arroyo Humanejos que contemple:

  • Constitución de una asamblea abierta de colectivos y asociaciones sobre el medioambiente de Parla.
  • Regeneración del bosque de ribera, incluyendo la eliminación de vertidos de aguas residuales y limpieza periódica de los márgenes
  • Estudio y seguimiento de la masa vegetal y la fauna del entorno exigiendo responsabilidades a las instituciones implicadas (ayuntamiento, CHT, etc)
  • Campañas de formación y puesta en valor, entre la población de Parla , de las características del espacio, con proyectos pedagógicos colectivos incluidos en los programas de los centros de enseñanza y en las asociaciones locales, dinamizados por colectivos locales.
  • Debate y sensibilización sobre relaciones respetuosas con el entorno animal, los límites ecológicos de la tenencia de animales domésticos y la eliminación de la caza de nuestros ecosistemas..
  1. Un plan integral colectivo consensuado por los actores sociales sobre el entorno de los Cerros de la Cantueña, como espacio protegido y futuro parque municipal,  que contemple:
    • Estudio y catalogación de la fauna y la flora singular del entorno.
    • Señalización adecuada y vallado del contorno del parque
    • Limitación del acceso de vehículos privados
    • Eliminación de la caza, pues se trata de una práctica peligrosa para personas y animales, y no puede tener cabida en un espacio protegido.
    • Regeneración de la vegetación y la fauna de la zona, respetando sus características etnográficas, paisajísticas y ecológicas, con participación directa de los colectivos interesados.
    • Señalización y limpieza sistemática del entorno
    • Señalización del vértice geodésico como punto de interés de visualización del paisaje.
    • Campañas de formación y puesta en valor, entre la población de Parla , de las características del espacio, con proyectos pedagógicos colectivos incluidos en los programas de los centros de enseñanza, dinamizados por asociaciones locales.

 

  • Casco urbano

 

      • Instalación de medidores de contaminación en diversos puntos., sobre todo en zonas escolares, con una propuesta de reverdecimiento de patios de los centros escolares para combatir la contaminación acústica y atmosférica.
      • Control y seguimiento de la contaminación electromagnética en puntos sensibles de la ciudad.
      • Sustitución del cesped por vegetación adecuada a las características clim´ticas de la zona
      • Riego de zonas verdes con agua reciclada procedente del depósito de la Cantueña, previa comprobación del estado del depósito
        • Mapeo y mantenimiento de especies singulares del entorno (olmos urbanos, fresnos del parque de la Ermita, almendro de la Cantueña, etc)
        • Mapeo, señalización y conservación de zonas de interés medioambiental del entorno (ej: laguna y entorno de Parla Natura)
        • Elaborar una propuesta colectiva de un parque regional del sur (términos de Parla, Pinto, Valdemoro, Torrejón de Velasco, Torrejón de la Calzada) para combatir la especulación urbanística, la pérdida irreparable de suelo fértil y los efectos del cambio climático
        • Elaboración colectiva de un plan de recuperación de zonas verdes en espacios del casco urbano:
          • Elaboración de un mapeo de puntos negros desde las necesidades e incidencias en espacios públicos para su transformación en zona verdes.(interbloques, plazas enlosadas y asfaltadas, etc)

 

  • Recuperación como parque público de la parte trasera del edificio San Ramón. Las vecinas y vecinas de la zona necesitan urgentwma re zonas verdes, no un vertedero municipal.

 

  • Recuperación del espacio del aparcamiento fallido de la C / Valladolid con C/ Segovia. En lo inmediato , retranqueo del muro y recuperación de aceras y arbolado.( Un ejemplo de una obra especulativa y megalómana innecesaria que constituye ahora un problema medioambiental y de movilidad, además de un perdida irreparable de espacio público.)

 

 

        • Recuperación para zona verde y otros usos del aparcamiento público Julio Romero de Torres, en la actualidad más de 10.000  cuadrados inutilizados y asfaltados, evidentemente pensado para mayor gloria del coche.

 

  • Desde el ámbito del patrimonio histórico, social y urbanístico

 

Un plan integral colectivo consensuado por los actores sociales sobre el yacimiento de Humanejos con el objetivo de:

  • Continuar y apoyar la labor emprendida por el proyecto “Escuela Popular” para la formación y puesta en valor sobre los hallazgos (más de 1000 personas alcanzadas dentro y fuera de Parla) a través de su proyecto arqueológico y medioambiental
  • Señalización con cartelería adecuada sobre la existencia del yacimiento y sus características.
  • Segregación y vallado de una superficie suficiente para llevar a cabo un proyecto educativo permanente de contenido arqueológico y antropológico donde la población de Parla pueda participar en la recreación del modo de vida de las comunidades que habitaron el espacio.
  • Financiación de la reproducción de piezas más notables extraidas del yacimiento, actualmente en el museo arqueológico regional de Alcalá de Henares.
  • Financiación de exposiciones itinerantes en centros educativos y asociativos de Parla de las réplicas del yacimiento
  • Realización de un catálogo y señalización de edificos y barrios singulares por su valor arquitectónico, histórico, social y etnográfico (ej. casas del barrio en torno a la antigua biblioteca y C/ Pinto, con protección del edificio municipal de la plaza del bar la Liebre)
  • Eliminación del vallado publicitario del casco urbano. Se trata de una contaminación visual inadmisible de los espacios públicos en un modelo de ciudad pensado para las necesidades de la población.

 

  • Movilidad

Elaboración de un mapeo del estado de la movilidad a nivel local

 

 

 

      • Eliminación inmediata de barreras arquitectónicas de las vías públicas para garantizar la accesibilidad de todas las vecinas y vecinos (Suponemos que la nueva corporación mostrará a partir de ya el mismo compromiso y sensibilidad con las y los vecinos que el que ha mostrado para resolver la accesibilidad del salón de plenos del Ayto .)
      • Elaboración de una propuesta colectiva de pacificación del tráfico general ( plan calles 30) y peatonalización de calles de un solo sentido de la zona centro.
      • Recuperación de aceras de la C/ Pinto a través de la eliminación de jardineras(alcorques) que impiden el libre tránsito de la gente.
      • Conexión de Parla Este a la R2 para solucionar el problema de las miles de personas que  sufren atascos diariamente para desplazarse al trabajo. Un problema derivado del propio diseño del PAU, realizado por el PSOE
        • Descartar definitivamente el proyecto de prolongación del M410. Un proyecto desarrollista y devastador para el medioambiente del entorno.
      • Extensión, mediante soterrramiento, de la linea C4 hasta Torrejón de la Calzada.
      • Señalización, acondicionamiento (como corredores verdes) y mantenimiento, de los caminos públicos que conectan Parla con las localidades del entorno.
      • Trazado de itinerarios alternativos para caminar que eviten las aceras paralelas a  las grandes avenidas de tráfico, evitando así la contaminación acústica y atmosférica directa. La lógica del caminar no debe seguir en ningún caso la del tráfico rodado.
      • Defensa y desarrollo de la movilidad en bicicleta.
        • Mapeo y nuevo estudio de carriles bicis, eliminando los colocados sobre aceras ( C/ Juan Carlos I)
        • Trazado de nuevos carriles sobre la calzada, limitando la velocidad del coche.

 

  • Urbanismo

 

Paralización del actual PGOU y debate colectivo entre la población de Parla sobre los límites de la ciudad, que se ha generado hasta la actualidad como proyecto acumulativo de vivienda para atraer a la población joven, o con menos recursos , desplazada de otras areas de Madrid por la especulación y el desarrollismo. Un proyecto sin control que ha destruido suelo fértil y que sigue generando más necesidades que recursos disponibles, condenando a la población a una situación de precariedad en la satisfacción de sus necesidades ; un fenómeno ya señalado por plataformas y colectivos locales como Urge Parla, entre otros. 

 

 

    • Recalificación, Segregación y reserva de las zonas no construidas para zonas verdes, huertos urbanos y cooperativas agrícolas, con el fin de caminar hacia otro modelo menos dependiente desde el punto de vista de la alimentación, generando empleo local autogestionado.

 

  • Energía

 

Conexión del alumbrado público a paneles solares, con un catálogo de la potencia y el servicio de los paneles ya instalados hasta la fecha en puntos limpios y aparcamientos públicos.

 

 

      • Contratación de suministro eléctrico con compañias no pertenecientes al oligopolio eléctrico

 

  • Discurso de la extrema derecha

 

Convocatoria de una asamblea/mesa vecinal permanente contra el discurso de la extrema derecha con experiencias colectivas de puesta en valor de las culturas presentes en el entorno de Parla y la creación de un debate lee ane re si re aspectos culturales, religiosos, antropológicos donde se considere necesario, con el objetivo de construir comunidad en torno a intereses comunes.

 

 

      • Apoyo al colectivo local “Parla Diversa” para desarrollar proyectos de intervención socioeducativos con la población de Parla

 

  • Vivienda

 

Realizar un catálogo de vivienda social de la localidad y proteger a las personas que ya habitan esas viviendas mediante la consecución de contratos de alquiler social, apoyando cuando fuera necesario en la construcción de asociaciones vecinales para la defensa de sus intereses.

 

 

      • Apoyo a la PAH de Parla en la defensa contra la especulación y la expulsión de la población vulnerable de sus viviendas.

 

  • Consumo

 

Creación de un catálogo de galerías de alimentación y pequeños negocios, apoyando el pequeño comercio con campañas sostenidas en el tiempo , y revitalizar también los modelos de establecimientos que surgieron en los años 70 (ej. Merca 2) como propuesta alternativa a la gran superficie.

 

 

      • Apoyo y difusión de cooperativas y grupos de consumo ecológico autogestionados  locales y proyectos que puedan conectar a la población y  productores en una red directa de colaboración.

 

  • Empleo y asociacionismo laboral

 

      • Necesitamos iniciativas locales encaminadas a crear un empleo de calidad respetuoso con los derechos laborales básicos , fundamentalmente entre la población joven y los mayores de 55 años.
      • Necesitamos de entidades de ahorro y cooperativismo gestionados por la población.
      • Debemos priorizar el asociacionismo cooperativo por las posibilidades de crear un entorno laboral más controlado por las y los trabajadores.
      • Si se trata de empleo público nos mostramos contrarios al nepotismo y enchufismo reinante en el Ayto de Parla de forma sistemática, un fenómeno en el que se ha visto envueltos los sindicatos mayoritarios ( CCOO, UGT, etc)
      • Defendemos un modelo sindical autogestionado y alejado de los sindicatos del poder, sin liberados.
      • En cualquier caso sostenemos un modelo de actividad humana basado en las capacidades e intereses de las personas, que puede aportar mucho a la colectividad a través de la participación libre entre iguales, sin caer en la caridad predominante entre las ONGs.
      • Entendemos que la segregación de suelo para producción agrícola permitiría la creación de cooperativas de productores que podrían distribuir en un ciclo corto al comercio local y del entorno, conectados a cooperativas y grupos de consumo locales.

 

  • Cultura/Ocio

 

Eliminación de las casas de apuestas de nuestros barrios

 

 

    • Mapeo y segregación de espacios públicos municipales para eventos a disposición del asociacionismo local.
    • Creación de una asamblea de cultura local alternativa para el desarrollo de actividades paralelas a la programación institucional.

 

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COMUNICADO ANTE LOS ATENTADOS EN BARCELONA DEL 17 DE AGOSTO

Siendo Parla unos de los municipios de la Comunidad de Madrid donde más población migrante habita y desarrolla su día a día, vemos necesario este comunicado para evitar la tergiversación del terrible atentado perpretado en Barcelona el pasado día 17 de Agosto por el llamado Estado Islámico.

Condenamos el terror fascista que el Daesh impone contra todas las poblaciones en conflicto en el Oriente Próximo así como también las violencias en aquellos lugares que se han convertido en el objetivo militar de su actividad, consecuencia de las políticas expansionistas de los países occidentales. Las guerras que occidente motiva con clara intención imperialista son la razón del terror que hoy sufrimos.

De igual forma, condenamos firmemente la actividad racista que emerge tras la coyuntura de este conflicto a través de las diversas formas del fascismo contemporáneo. Ni un paso atrás ante actitudes xenófobas e intolerantes que los grupos neonazis promulgan en los barrios siempre mediante el mismo terror que denuncian en sus discursos vacíos.

Parla no será el bastión de ninguna violencia contra cualquier cultura, la solidaridad y el apoyo mutuo entre vecinas y vecinos ha de ser el vehículo de nuestra convivencia.

Contra cualquier fascismo, nuestra fraternidad.

ONCE SERIES CON SENTIDO CRÍTICO PARA DEVORAR ESTE VERANO (Onze sèries amb sentit crític per devorar aquest estiu)

Enlace al artículo original en catalán

Has terminado la última serie que seguías y no sabes en qué bucear ahora? Te interesan las historias con contenido político y crítica social? Si la respuesta a ambas preguntas es «sí», lee hasta el final este artículo. Toni de la Torre, experto en series y crítico en diversos medios desde hace más de una década, ha preparado una cuidada selección de 11 títulos actuales e históricos ideales para devorar este verano. Desde ‘Mr. Robot ‘hasta’ Black mirror ‘pasando por’ Oz ‘o’ The promise ‘. De la Torre es autor de varios libros sobre la materia, como ‘Series de culto’ (Timun Mas).

1. ‘Show me a hero’
Es el último trabajo de David Simon, el creador de ‘The wire’ (si no la habéis visto, deberíais empezar por aquí). Se trata de una miniserie que dramatiza el conflicto que vivió la ciudad de Yonkers, en el estado de Nueva York, a finales de los años ochenta. Durante 40 años, el Gobierno había concentrado en el oeste de la ciudad los proyectos de vivienda protegida asociados a rentas bajas, con una población mayoritariamente negra y latina, mientras que en el este había familias blancas con rentas de clase media- alta. Las cifras de 1988 lo dicen todo: un 98% de la vivienda pública estaba situado en el oeste, donde vivían un 81% de los grupos minoritarios. Ese año, un juez del Tribunal Supremo considera el caso de Yonkers un ejemplo de segregación y ordena la construcción de viviendas sociales en el este, iniciando así un conflicto del que el protagonista de la historia, un aspirante a alcalde interpretado por Oscar Isaac , querrá sacar provecho electoral.

La miniserie, basada en un libro de Lisa Belkin, dirigida por Paul Haggis y con una banda sonora cargada de temas de Bruce Springsteen, retrata las actitudes de individuos y de colectivos ante la mezcla de clases sociales y, más allá del caso concreto de Yonkers, hace que el espectador reflexione sobre la distribución socioeconómica dominante en las ciudades modernas. Si le interesa el trabajo de David Simon, también puede dar un vistazo a ‘Treme’, ‘Generation kill’, ‘The corner’ y ‘Homicide’.

2. ‘Boys from the Blackstuff’
Las cifras del paro tocaron techo en el Reino Unido en 1982, en un contexto de recesión económica y de políticas de austeridad impulsadas por el Gobierno de Margaret Thatcher: aquel año se llegó a los tres millones de parados (uno cada ocho británicos). Al mismo tiempo se estrenó en la BBC la miniserie ‘Boys from the Blackstuff’, que se había estado gestando antes pero que acabó debutando en un momento crucial, tocando el nervio de una parte muy relevante de la población (tanto, que se emitió el segundo canal y luego se reemitir el primero).

La ficción, creada por Alan Bleasdale, seguía cinco personajes que servían para explicar consecuencias diferentes de la vida en el paro: frustración psicológica, tensiones familiares, pérdida de identidad vinculada a la profesión y desesperación por descubrirse dependiente del subsidio de la Estado. El decadente escenario del Liverpool industrial refleja la situación económica del país, mientras que el guión captura la impotencia de la clase trabajadora, particularmente a través del personaje de Yossi (interpretado por el actor Bernard Hill), que se acabó convirtiendo en un icono colectiva de la época.

3. ‘The promise’
Peter Kosminsky es, de los guionistas actuales, el heredero principal del movimiento del realismo social británico que se inició en los años sesenta (como veremos más adelante). Su carrera destaca por una constancia a la hora de abordar cuestiones que no se tratan habitualmente en las ficciones televisivas. Ha trabajado fundamentalmente haciendo ‘TV-movies’ (de las que no puede dejar escapar ‘The Government inspector’, sobre el caso de David Kelly, que interpretó Mark Rylance). Su primer trabajo serial fue ‘The promise’, en el que se atrevió a tocar el tema del conflicto entre Israel y Palestina.

El proyecto se empezó a gestar en la BBC, donde quedó discretamente aparcado, lo que obligó Peter Kosminsky a llevarlo a Channel 4, que en los últimos años está dando salida a este tipo de ficciones más arriesgadas. La miniserie está basada en entrevistas a ex soldados británicos que estuvieron destinados en Palestina al terminar la Segunda Guerra Mundial y describe su visión del inicio del conflicto, que se conecta con la actualidad a través del personaje de la nieta de uno de estos soldados, interpretada por Claire Foy. El mecanismo para unir el pasado y el presente es muy artificioso, pero es efectivo para construir el discurso que ‘The promise’ quiere trasladar a la audiencia. Como era de esperar, su emisión fue muy polémica.

4. ‘Horící ker (Burning bush)’
El sacrificio de Jan Palach, un estudiante que se prende fuego a sí mismo como acto de protesta contra la ocupación soviética de Checoslovaquia, en 1969, es el punto de partida de esta miniserie, la primera producción original de HBO Europe (división del canal por cable estadounidense que opera principalmente en los países del este del continente). Él no es el protagonista de la historia, sino el detonante que pone en marcha una serie de reacciones políticas, con el Gobierno soviético difundiendo una versión interesada del suicidio y los estudiantes queriendo convertir Jan Palach en un héroe de su causa.

La protagonista real de la serie es la abogada del joven, interpretada por Tatiana Pauhofová, y su madre, que la interpreta Jaroslava Pokorná, pero sobre todo el contexto de una sociedad triste, sin esperanza, oprimida en una mediocridad que la directora polaca Agnieszka Holland retrata con sobriedad y contención (lo hace desde la experiencia propia, ya que vivió en Praga en aquella época). Aunque explorando una situación concreta, la miniserie aborda temas universales como la lucha por la libertad, el activismo político y los gobiernos represores.

‘Horící ker’ tuvo una muy buena acogida en su país (de hecho, una versión editada en forma de película se presentó como candidata a los Oscar por la República Checa, en la categoría de película de habla no inglesa, el año 2013, pero fue descalificada por haberse emitido antes en la televisión), y HBO Europe ha continuado produciendo otras ficciones también muy interesantes. Una de las más recientes es ‘Wataha’ (The border), de 2014, que está últimamente de actualidad, ya que toca el tema de los refugiados de zonas de guerra que intentan entrar en la Unión Europea.

5. La commune ‘
Es la respuesta a un problema que muchos países europeos aún tienen pendiente de resolver: la creación de suburbios en la periferia de las grandes ciudades donde se aparta el sector más vulnerable de la sociedad, un espacio donde se dejan crecer los problemas derivados de la pobreza y de la inmigración. La commune ‘se estrenó en 2007, dos años después de los disturbios de París que ocuparon portadas de la prensa internacional, con imágenes de decenas de coches ardiendo. Debéis recordar que el origen de estos hechos fue la muerte de dos jóvenes musulmanes cuando escapaban de la policía en una ciudad francesa (tristemente, estos hechos resuenan hoy con las noticias que nos llegan desde los Estados Unidos).

El guionista Abdel Raouf Dafra, cocreador de la serie ‘Braques’ y guionista de la película ‘Un prophète’, decidió crear una miniserie para mostrar cómo es la vida en una de estas villas. A través de la historia de un personaje que vuelve después de 20 años en la cárcel, nos muestra la realidad de la vida en el gueto, marcada por el paro, el tráfico de drogas y la presión policial, que se unen a conflictos religiosos ya la intención del Gobierno de derribar los edificios más antiguos y, así, hacer limpieza de los elementos del barrio considerados más peligrosos. Con este telón de fondo, el eje de la serie es el enfrentamiento entre el protagonista y un viejo amigo de la infancia, ahora con una posición de liderazgo en la comunidad. En el reparto destacan Francis Renaud ( ‘Braques’), Tahar Rahim ( ‘The last panthers’) y la española Ángela Molina.

6. ‘Days of hope’
Volvemos al Reino Unido, pero ahora para abordar un clásico. ‘Days of hope’ fue una miniserie creada por tres nombres clave del movimiento del realismo social británico Ken Loach como director, Jim Allen como guionista y Tony Garnett como productor. Los tres habían generado todo tipo de ficciones separados y juntos antes, pero siempre dramas incluidos en programas de antología. La popularidad de las series les llevó a llevar su manera de entender la ficción televisiva en este territorio y, en cierto modo, ‘Days of hope’ se puede ver como un reverso de las miniseries históricas de la época, como ‘ The Forsyte saga. Como muchas de estas ficciones, estaba protagonizada por una familia; pero, en vez de ser aristocrática (y, por tanto, aspiracional), era de clase trabajadora.

Estrenada en 1975, seguía las vidas de sus miembros a través de cuatro momentos concretos, la Primera Guerra Mundial, la huelga de los mineros de 1921, la elección del primer Gobierno laborista en 1924 y la huelga general de 1926. El estilo documental con que Ken Loach filmó la historia fue muy criticado en su momento, ya que se argumentó que la audiencia tenía derecho a poder distinguir entre la ficción y la realidad. En realidad, el problema eran los paralelismos que el guión hacía entre el pasado y el presente (con las huelgas de 1972 y de 1974). ‘Days of hope’ es un ejemplo clave de un tipo de ficción marcadamente ideológica y transparente en sus objetivos que entendía la televisión como un medio para transmitir un discurso.

7. Oz ‘
Hay realidades en las que las series de televisión han evitado entrar durante décadas. La vida en la cárcel es un ejemplo evidente: las series policíacas han mostrado, durante años, como los protagonistas atrapan los criminales y los envían a la cárcel, creando una sensación de confort y de seguridad en la audiencia. Pero qué pasa en las cárceles? Actualmente ya es más común ver series ambientadas en este entorno; sin embargo, cuando Oz ‘lo hizo, era excepcional. La serie, creada por Tom Fontana, adentrar al espectador en las dinámicas entre los varios prisioneros de un centro que, junto con los guardias y el equipo administrativo, configuran un microcosmos propio que quería reflejar a pequeña escala los conflictos de la sociedad norteamericana, poniendo especial énfasis en el tema racial.

Al mismo tiempo, Oz ‘cuestiona la validez del sistema penitenciario y se pregunta si es factible un proyecto que ayude a los presos a redimirse de unos actos criminales que la serie exponiendo puntualmente en forma de’ flashback ‘, por lo que la audiencia va entrando lentamente en el pasado de personajes que inicialmente rechaza. Antes de Oz ‘, que fue el primer drama de larga duración de HBO, sólo la’ TV-movie » Scum ‘había sido tan explícita abordando estos temas, que tienen como protagonistas individuos marginales ya menudo son incómodas para el espectador.

8. ‘The night of / Criminal justice’
Relacionada con la serie anterior, actualmente hay una buena colección de series que señalan que el sistema judicial no es tan perfecto como tradicionalmente han reflejado las ficciones. Hay grietas, prejuicios y, en casos concretos, impunidad para cometer injusticias graves. Una de las primeras series en mostrar la imperfección del sistema judicial fue la serie de abogados ‘The Defenders’, creada por Reginald Rose en 1961 y que tuvo casos muy controvertidos en su época (y aún hoy) como el aborto . Desde entonces ha habido otras series que han mostrado estos defectos del sistema. La más reciente es ‘The night of’, una serie estrenada este verano en HBO y que presenta el caso de un chico estadounidense de origen paquistaní que, por una serie de errores fortuitos y malas decisiones, acaba siendo acusado de asesinato. En realidad, la serie es un remake de la británica ‘Criminal justice’, creada por Peter Moffat y con una historia prácticamente idéntica.

La nueva versión introduce el tema del prejuicio racial, que en Estados Unidos también se ha tocado en otras series recientemente, tales como American crime ‘. Entrando en el docudrama, ‘Making a Murderer’ ha explorado igualmente como el sistema puede acabar con un inocente en la cárcel. De británicas vale la pena dar un vistazo a ‘Accused’, una creación de Jimmy McGovern que presenta en cada episodio un personaje que está a punto de ser juzgado por un motivo (no siempre justo) que se descubre durante el episodio . Jimmy McGovern es otro guionista prolífico en ficciones que tienen como objetivo hacer un comentario social. Sólo hace falta que deis un vistazo a ‘Common’, donde carga contra la ley, vigente en el Reino Unido, que permite presentar cargos criminales contra personas involucradas en un crimen aunque no la hayan cometido.

9. ‘Mr. robot ‘
La impunidad con la que actúan las grandes corporaciones y sus altos cargos ejecutivos es el tema central de ‘Mr. Robot ‘, una serie que no duda en trasladar a la audiencia un mensaje claro y nítido: despertaos, haga algo. Su protagonista es un hacker alienado por el mundo actual y con dificultades para socializarse que es reclutado por una organización de activistas muy similar a Anonymous. Su primer objetivo: atacar una gran corporación financiera y eliminar todos los datos, haciendo caer el sistema económico (o como ellos lo llaman: hacer un ‘reset’ que permita a los endeudados y los hipotecados empezar de nuevo).

Los personajes de ‘Mr. Robot ‘quieren crear un mundo mejor y, en el proceso, conectan con una audiencia que puede compartir íntegramente o parcialmente su ideario antisistema pero que muy probablemente ve reflejada con acierto la sensación, muy extendida, de que las grandes compañías han salido indemnes de la crisis económica de 2008, mientras que los ciudadanos lo han pagado con medidas de austeridad. Esta frustración llamada al caos que quiere provocar ‘Mr. Robot ‘, en el ataque a un sistema injusto y al intento de sacudir una sociedad que la serie muestra absorbida en su estilo de vida consumista. El hecho de que el protagonista sea hacker permite a la serie tocar otros temas actuales como la vigilancia gubernamental o el derecho a la privacidad, por lo que personajes como Edward Snowden o el ‘caso WikiLeaks’ planean constantemente por la serie, a pesar de no haber ninguna mención directa.

La inclusión de declaraciones de políticos como Barack Obama, manipuladas para que encajen con la trama de la serie, sirve para terminar de instalar una sensación de realismo que contrarresta una propuesta estética muy deslumbrante y singular (es, junto con ‘Utopía’, una de las series con más personalidad en este sentido, haciendo un uso muy creativo de la banda sonora y los juegos de colores y luces de cada plan). Sin pretender encontrar soluciones sencillas, ‘Mr. Robot ‘señala la raíz del problema y hace que nos preguntamos: ¿qué pensamos hacer para cambiarlo?

10. ‘The prisoner’
La ciencia ficción ha estimulado a menudo el espíritu crítico de los espectadores. Sólo hay que recordar que Rod Serling decidió hacer ‘La dimensión desconocida’ para que a través de la ficción de género podía tratar en la televisión cuestiones que de otro modo no pasarían por las tijeras de la censura (en aquella época, ejercida por los anunciantes ). Entre las múltiples series que ha dado el género, una de las más lacerantes probablemente es ‘The prisoner’, estrenada en 1967 y protagonizada por Patrick McGoohan (que había protagonizado la serie de espías ‘Danger man’, que tiene una ligera conexión narrativa con la nueva serie). Él interpreta a un personaje que quiere abandonar su vida como espía y termina en un pueblo de características orwellianas que está diseñado para doblegar su voluntad.

Se trata de un lugar donde todo el mundo tiene número, en lugar de nombre, y donde las normas se deben cumplir de forma rigurosa … y de donde no se puede escapar. El protagonista ni siquiera tiene claro contra quien debe enfrentarse, ya que el máximo dirigente de ‘The Village’ cambia en cada episodio. La serie, que fue creada por el mismo Patrick McGoohan, construye así una alegoría sobre los sistemas totalitarios que quieren eliminar el individuo borrando su identidad en un colectivo de normas claras y inexplicadas donde lo más importante es obedecer y no cuestionar.

11. ‘Black mirror’
Seguro que ya te la han recomendado más de una, de dos y de tres veces. Pues hazlos caso. ‘Black mirror’ es una de las series más lacerantes que se han hecho recientemente y un ejemplo perfecto de la habilidad de la ciencia ficción para reflejar la sociedad en la que vivimos de una manera aterradoramente eficaz. Estructurada en formato de antología, cada episodio de ‘Black mirror’ narra una historia independiente, normalmente relacionada con el uso de las nuevas tecnologías y los medios de comunicación, nexo temático que sirve para unir las diferentes entregas. La clave de ‘Black mirror’ es que no imagina mundos lejanos, sino realidades que aparentan ser muy próximas en el tiempo y que tienen una relación inmediata con tendencias de la sociedad actual.

Cada historia arranca con una situación relativamente factible actualmente y alejándose, adentrándose en territorios retorcidos que proyectan el futuro que nos espera si continuamos por este camino. La adicción a las redes sociales, la banalidad del discurso político actual o la explotación de las miserias humanas a los ‘reality shows’ son algunas de las ideas que apunta la serie. ‘Black mirror’ mezcla especulación y sátira, un género que Charlie Brooker ya había desarrollado en ficciones previas como ‘Dead set’ o el documental ‘How TV Ruined your life’. De esta manera, la serie se convierte en un espejo que nos devuelve una imagen grotesca e incómoda, una pesadilla de la que, de momento, podemos salir cuando termina cada episodio.

What’s the Point If We Can’t Have Fun?

My friend June Thunderstorm and I once spent a half an hour sitting in a meadow by a mountain lake, watching an inchworm dangle from the top of a stalk of grass, twist about in every possible direction, and then leap to the next stalk and do the same thing. And so it proceeded, in a vast circle, with what must have been a vast expenditure of energy, for what seemed like absolutely no reason at all.

“All animals play,” June had once said to me. “Even ants.” She’d spent many years working as a professional gardener and had plenty of incidents like this to observe and ponder. “Look,” she said, with an air of modest triumph. “See what I mean?”

Most of us, hearing this story, would insist on proof. How do we know the worm was playing? Perhaps the invisible circles it traced in the air were really just a search for some unknown sort of prey. Or a mating ritual. Can we prove they weren’t? Even if the worm was playing, how do we know this form of play did not serve some ultimately practical purpose: exercise, or self-training for some possible future inchworm emergency?

This would be the reaction of most professional ethologists as well. Generally speaking, an analysis of animal behavior is not considered scientific unless the animal is assumed, at least tacitly, to be operating according to the same means/end calculations that one would apply to economic transactions. Under this assumption, an expenditure of energy must be directed toward some goal, whether it be obtaining food, securing territory, achieving dominance, or maximizing reproductive success—unless one can absolutely prove that it isn’t, and absolute proof in such matters is, as one might imagine, very hard to come by.

I must emphasize here that it doesn’t really matter what sort of theory of animal motivation a scientist might entertain: what she believes an animal to be thinking, whether she thinks an animal can be said to be “thinking” anything at all. I’m not saying that ethologists actually believe that animals are simply rational calculating machines. I’m simply saying that ethologists have boxed themselves into a world where to be scientific means to offer an explanation of behavior in rational terms—which in turn means describing an animal as if it were a calculating economic actor trying to maximize some sort of self-interest—whatever their theory of animal psychology, or motivation, might be.

That’s why the existence of animal play is considered something of an intellectual scandal. It’s understudied, and those who do study it are seen as mildly eccentric. As with many vaguely threatening, speculative notions, difficult-to-satisfy criteria are introduced for proving animal play exists, and even when it is acknowledged, the research more often than not cannibalizes its own insights by trying to demonstrate that play must have some long-term survival or reproductive function.

Despite all this, those who do look into the matter are invariably forced to the conclusion that play does exist across the animal universe. And exists not just among such notoriously frivolous creatures as monkeys, dolphins, or puppies, but among such unlikely species as frogs, minnows, salamanders, fiddler crabs, and yes, even ants—which not only engage in frivolous activities as individuals, but also have been observed since the nineteenth century to arrange mock-wars, apparently just for the fun of it.

Why do animals play? Well, why shouldn’t they? The real question is: Why does the existence of action carried out for the sheer pleasure of acting, the exertion of powers for the sheer pleasure of exerting them, strike us as mysterious? What does it tell us about ourselves that we instinctively assume that it is?

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Los comunes: más allá del Estado y el mercado

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Artículo de Yavor Tarinski publicado en New Compass el 7 de enero de 2016. Sobre el paradigma de los comunes, que implica la recuperación de la comunidad como sujeto activo y participativo y la emergencia de una economía solidaria, como alternativa a la dicotomía «estatal / mercantil».

Como una alternativa que ha sido ensayada y experimentada en la práctica para comunidades en el pasado y el presente, el paradigma de los comunes va más allá del Estado y del mercado e implica la autodeterminación radical de la sociedad, permitiendo a la ciudadanía gestionar directamente sus recursos compartidos.

En su libro The Economic Order & Religion , Frank H. Knight y Tomás H. Merrian argumentan que «la vida social a gran escala con la propiedad en común es imposible» 1 .William F. Lloyd y después Garret Hardin, con el mismo espíritu, promovieron el término neo-malthusiano 2 de «la Tragedia de los Comunes» 3 , argumentando que los individuos, actuando independientemente y racionalmente según su interés particular, se comportan contrariamente a mejores intereses del grupo entero agotando algunas fuentes de recursos comunes. Desde entonces, las tesis que afirman que la gente es incapaz de gestionar nada colectivamente, sin el control y la supervisión de instituciones y autoridades separadas de la sociedad, se han infiltrado con éxito en el imaginario social.

Incluso dentro amplios sectores de la izquierda la gestión en común de recursos se está viendo como una utopía que se prefiere dejar para el futuro distante, persistiendo hoy en día entre variaciones de formas de propiedad privada y estatales 4 . Así se mantiene el dilema entre gestión privada / estatal de los recursos comunes, condenando otras iniciativas a la marginalidad.

Sin embargo, un número creciente de voces intenta romper con esta dicotomía. Por los autonomistas Michael Hardt y Antonio Negri esto es un falso dilema. Según ellos,

«La aparentemente exclusiva alternativa entre lo privado y lo público se corresponde con una alternativa política igualmente perniciosa entre capitalismo y socialismo. A menudo se asume que la única cura a los males de la sociedad capitalista es la regulación pública y la gestión económica keynesiana y / o socialista; y, desde el otro lado, parece que las enfermedades socialistas sólo se pueden tratar con la propiedad privada y el control capitalista. Pero el socialismo y el capitalismo, pese a veces se han mezclado entre sí causando conflictos amargos, son ambos regímenes de propiedad que han excluido el común. El proyecto político de instituir lo común (…) corta en diagonal estas falsas alternativas. » 5

La falsedad del dilema estatal / privado también se puede observar en la relación simbiótica entre estas dos supuestas «alternativas». El autor y activista David Bollier señala el parentesco histórico entre los dos 6 . Según él, los mercados se han beneficiado del aprovisionamiento aportado por el Estado de infraestructura, innovación y actividad mercantil, así como del acceso libre y gratuito a bosques públicos, minerales, líneas aéreas, investigación y otros recursos públicos . Por otra parte, el Estado depende de los mercados como fuente vital de impuestos y trabajo para la gente, y también como una manera de evitar afrontar las desigualdades de riqueza y de oportunidad social, dos retos políticamente explosivos.

A primera vista parece que nos quedamos sin elección real, ya que las dos «alternativas» conllevan el mismo grado de privatizaciones que benefician unas reducidas elites.Durante los últimos años, sin embargo, el paradigma de los «comunes» ha emergido desde la base como una potente solución práctica a la crisis contemporánea y un paso más allá del dilema dominante. Es una alternativa que se ha intentado y se ha experimentado en la práctica por muchas comunidades, en el pasado y el presente.

La lógica de los comunes

La lógica de los comunes va más allá de la ontología del Estado-nación y del mercado «libre». En un sentido presupone que vivimos en un mundo común que puede ser compartido entre toda la sociedad sin que mecanismos burocráticos o de mercado lo tengan que privatizar. Así, sin acaparamiento ejercido por gestores externos (compitiendo con la sociedad y entre ellos), los recursos dejan de ser escasos al dejar de haber interés en su explotación rápida. Ivan Illich observa que «cuando la gente hablaba de los comunes, (…) designaba aspectos del entorno que tenían límites, que eran necesario para la supervivencia de la comunidad, que eran necesarios de varias maneras para los diferentes grupos, pero que, en un sentido estrictamente económico, no se percibían como escasos » 7 . La lógica de los comunes siempre evoluciona y rechaza la burocratización de los derechos y esencias, pese incluye formas de autocontrol comunal y autolimitación individual. Es por ello que consigue sintetizar lo individual con lo social .

Los comunes se pueden encontrar a lo largo y ancho de todo el mundo bajo diferentes formas: desde comunidades indígenas resistiendo la deforestación de las selvas y los agricultores indios luchando contra las corporaciones de los OGM en el software de código abierto y los movimientos por los derechos digitales sobre internet . Las características generales que todos comparten son los procedimientos de democracia directa en su gestión, el diseño y la elaboración abiertos, la accesibilidad y la evolución constante.

Las raíces de los comunes se extienden profundamente en la antigüedad, pero hoy en día siguen creciendo debido a su constante renovación, incluyendo las prácticas agrícolas comunales indígenas, las nuevas formas de «economía solidaria», los Fablabs de alta tecnología, las monedas alternativas, y mucho más. La ausencia de un marco ideológico estricto favorece su constante evolución.

La lógica de los comunes arraiga profundamente en la experiencia de la Antigua Grecia. El filósofo griego-francés Cornelius Castoriadis la describe como un periodo en el que aparece una esfera pública libre, «una esfera política que» pertenece a todos «» ( τακοινα – los comunes en griego) 8 . Lo «público» dejó de ser un asunto «privado», es decir, un asunto del rey, de los sacerdotes, de la burocracia, de los políticos y / o de los expertos. En vez de eso, las decisiones sobre los asuntos comunes debían tomar desde la comunidad.

Según el antropólogo Harry Walker, la lógica de los comunes también se podría encontrar en las comunidades amazónicas peruviana , para las cuales los bienes más deseados no se veían como bienes en competición. Esto contrasta con la economía moderna, que asume que si los bienes son disfrutados por una persona no pueden serlo para otra. La cultura amazónica peruviana se basaba en compartir, en disfrutar lo que puede ser compartido más que lo consumido privadamente.

Las villas suizas son un ejemplo clásico de comunes sostenibles. Elinor Ostrom , con su trabajo de campo sobre una de ellas, ha puesto luz sobre esto. En esta ciudad los pastores locales planifican privadamente los cultivos pero comparten un prado comunal para los pastos. Ostrom descubrió que en este caso la posible tragedia de los comunes (una sobre-pasto) la prevenían los aldeanos llegando al acuerdo de que cada uno podía cultivar sólo lo que pudiera mantener para el invierno, una práctica que se remonta a 1517. la investigadora descubrió otros ejemplos de gestión comunal de bienes efectiva en EE.UU., Guatemala, Kenia, Turquía, Nepal y partes.

Elinor Ostrom visitó Nepal en 1988 para investigar los sistemas de riegos gestionados por los agricultores de allí 9 . La gestión de estos sistemas se hacía a través de asambleas anuales entre los agricultores locales y informalmente con unas bases constantes. Así, los acuerdos para utilizar el sistema, su seguimiento y las sanciones ante las infracciones se hicieron desde la base. Ostrom descubrió que los sistemas de riego gestionados por el campesinado producían para las necesidades de las comunidades locales más que para los mercados: producían más arroz y distribuían el agua de manera más equitativa. Llegó a la conclusión de que a pesar de estos sistemas tenían funcionamientos diferentes, muy pocos de ellos funcionaban tan mal como los propuestos y gestionados por el Estado.

Uno de los ejemplos contemporáneos más brillante de reclamación de los comunes es el movimiento zapatista en México. En 1994 los zapatistas se rebelaron contra el acuerdo NAFTA, que buscaba la privatización completa de los recursos y bienes comunes, vitales para la subsistencia de las comunidades indígenas. A través del levantamiento zapatista las poblaciones locales han reclamado su tierra y sus recursos, y los han gestionado con éxito durante más de 20 años a través de un sistema participativo basado en la democracia directa.

Los comunes digitales, por otra parte, incluyen wikis, como Wikipedia , organizaciones de lliecència abierta, como Creative Commons , y muchos más. El investigador de movimientos sociales Mayo Fuster Morell los define como «recursos de información y conocimiento que son creados y poseídos colectivamente o compartidos entre una comunidad que tiende a ser no excluyente, es decir, disponible (normalmente gratuitamente) para terceras partes. Así pues, son orientados para favorecer su uso y la reutilización, en vez de ser intercambiados como mercancías. Además, la comunidad de gente que los construye puede intervenir en la gestión de sus procesos interactivos y de sus recursos compartidos ».

En otras palabras, la lógica de los comunes es un esfuerzo hacia el uso inclusivo y colectivo de los recursos, conocimiento y otras fuentes de riqueza colectiva, que necesita la construcción de seres humanos que sean socialmente activos y cuidadores respetuosos de estos comunes. Esto implica una ruptura radical con el actual imaginario economicista, que ve todos los seres humanos simplemente como materialistas racionales, siempre queriendo maximizar su interés particular utilitario. En lugar de ello supone una autodeterminación radical de la sociedad que permita a la ciudadanía gestionar directamente sus propios comunes.

Los comunes como modelo para el futuro

Una característica principal compartida por los diferentes casos de comunes es la interactividad a nivel de base. El amplio acceso a los recursos y su propiedad sostenida en común por la sociedad presuponen que su gestión la lleva a cabo la misma sociedad. La involucración del Estado es incompatible con esta amplia autogestión popular, ya que las formas estatistas están implicando el establecimiento de unos estratos burocráticos y gestores separados de la sociedad. Esto quiere decir que los comunes van más allá (ya menudo incluso en contra) de los diversos proyectos de nacionalización.

Lo mismo ocurre con los constantes esfuerzos neoliberales de privatizar lo que todavía no lo está, contra los que durante los últimos dos años se han alzado movimientos sociales en todo el mundo. Las propuestas alternativas de los movimientos incluían de una u otra forma un proyecto amplio de democracia directa. Este necesariamente incluye cada esfera de la vida social, y esto también incluye los comunes.

Una alternativa holística al sistema contemporáneo, una alternativa que incorpore el proyecto de la democracia directa y los comunes, se puede dibujar desde los escritos de grandes teóricos libertarios como Cornelius Castoriadis y Murray Bookchin. Las propuestas desarrolladas por estos dos pensadores ofrecen visiones indispensables sobre cómo la sociedad puede autogestionarse ella misma sin mecanismos gestores externos.

Como hemos visto en los casos presentados antes, los comunes necesitan la coordinación entre las personas comuneras que las «tragedias de los comunes» se puedan evitar. Pero mucha gente, incluyendo Knight y Merriam, argumentan que esto sólo podría funcionar a escala pequeña. Esto ha hecho que mucha gente de izquierdas apoye diferentes formas de burocracia estatal para gestionar los comunes en nombre de la sociedad, como mal menor, pero posible.

En sus escritos Castoriadis rechazó repetidamente esta hipótesis, defendiendo que la toma de decisiones colectiva a gran escala es posible con el conjunto adecuado de herramientas y procedimientos. Rechazando la idea del modelo único «corrrecte», sus ideas estuvieron influidas en gran medida por la experiencia de la antigua Atenas.Teniendo en cuenta la polis ateniense, consideró que la participación ciudadana directa era posible en comunidades de hasta 40.000 personas 10 . A este nivel, las comunidades pueden decidir sobre asuntos que les afectan directamente en encuentros cara a cara (asambleas generales). A niveles superiores que afecten también otras comunidades, las asambleas locales escogen delegados revocables ya corto plazo para que asistan a consejos regionales. Así, a través de este fluir horizontal del poder colectivo, podrían dibujar acuerdos conjuntos y marcos para regular el control y el uso de los comunes.

Murray Bookchin hizo una propuesta similar. También influido por la experiencia de la antigua Atenas, propone el establecimiento de asambleas municipales frente a frente, conectadas entre ellas con confederaciones democráticas, convirtiendo en obsoleto el aparato estatal. Según Bookchin, en un caso así «el control de la economía no se encuentra en manos del Estado, sino bajo custodia de» consejos confederales «, y de esta manera es comunal, ni colectivizada ni privatizada» 11 .

Esta organización no debe traducirse necesariamente en jerarquía, como sugirieron Elinor Ostrom y David Harvey 12 . Al menos si se cumplen algunos requisitos. Este es el caso de muchos de los ejemplos prácticos en el mundo de democracia directa, en los que el rol de los delegados es de vital importancia, pese a menudo se descuide. Su subordinación a las asambleas (como principal fuente de poder) se establecerá a través de varios mecanismos, tales como: mandatos cortos, rotación y elecciones por sorteo. Todos estos mecanismos se han probado en diferentes momentos y contextos y han demostrado ser un antídoto efectivo para la oligarquización del sistema político.

A través de esta autodeterminación y trabajo en red se puede llevar a cabo el establecimiento y control directo de los comunes a manos de las diferentes comunidades que dependan. Otro elemento que podría complementar las propuestas descritas es la llamada «economía solidaria». En Europa y otras regiones en crisis (como Sudamérica) están extendiendo entidades colectivas de formas diversas que permiten a las comunidades gestionar directamente las actividades económicas en favor propio.

Una combinación de comunes y economía solidaria permitirá a la sociedad dibujar el conjunto de normas con las que regular la utilización de los comunes, mientras que las entidades de economía solidaria, como cooperativas y colectivos, se ocuparán de la gestión directa de los comunes. Estas entidades se gestionarían en democracia directa para las personas que trabajaran y las comunidades las recompensas dignamente por sus servicios. Por otra parte, las instituciones públicas deliberativas deberían tener mecanismos para supervisar y controlar las entidades de economía solidaria, responsables de la gestión de los comunes, a fin de prevenir que fueran usurpados.

Un ejemplo de esta combinación se ha dado a la ciudad boliviana de Santa Cruz, donde la gestión del agua se organiza a través de c oop eratives de consumidores . Ha estado funcionando durante más de 20 años y continúa disfrutando de la reputación de ser una de los servicios mejor gestionados en América Latina. El sistema de agua se gestiona por una asamblea general de delegados, elegidos por los usuarios. La asamblea designa la dirección general, sobre el que los usuarios tienen derecho a veto, manteniendo así la estabilidad. Este modelo ha reducido drásticamente la corrupción, haciendo que el sistema de agua funcione para los consumidores.

La emergencia de esta combinación entre los comunes y producción de valor cooperativa, como explican Michel Bawens y Vasilis Kostakis, integra las externalidades, pone en práctica la democracia económica, produce comunes para el bien común y socializa el conocimiento. La circulación de los comunes se combinaría con el proceso de acumulación cooperativa, a manos de los comunes y sus contribuyentes. En un modelo así la lógica de la contribución libre y el uso universal para todos coexistiría con una red de democracia directa y un modo cooperativo de producción física, basado en la reciprocidad.

conclusión

Urge la necesidad de reconstruir los comunes. Teniendo aún en el horizonte la inestabilidad global, y agravándose, la cuestión de cómo compartiremos nuestro mundo común es la fina línea que separa, por un lado, el mundo dicotómico de barbarie mercantil o heteronomía burocrática y, del otro, un mundo posible basado en la autonomía individual y colectiva. Como dice Hannah Arendt:

« La esfera pública, como el mundo común, nos reúne y sin embargo nos impide caer unos sobre otros, para así decirlo. Lo que hace la sociedad de masas tan difícil de soportar no es el número de personas involucradas, o al menos no principalmente, sino el hecho de que el mundo entre ellas ha perdido su poder de reunirlas, relacionarlas y separarlas. La rareza de esta situación se asemeja a una sesión de espiritismo, donde una serie de personas se encuentran alrededor de una mesa y, de repente, a través de algún truco de magia, ven desaparecer la mesa en medio de ellos, por lo que dos personas sentadas una frente a la otra ya no están separadas, pero tampoco tienen entre sí ninguna relación tangible. » 13

El paradigma de los comunes, como parte de un proyecto más amplio de democracia directa, podría jugar el papel de truco que intenta hacer desaparecer la mesa, separándonos, pero creando al mismo tiempo relaciones humanas fuertes basadas en la solidaridad y la participación. Para que esto ocurra los movimientos sociales y las comunidades deben reclamar, a través del establecimiento de nuevas redes y el fortalecimiento de las ya existentes, la esfera pública y los comunes, constituyendo así un contrapoder coherente y creando posibilidades reales de instituir la práctica nuevas formas de organización social más allá del Estado y de los mercados.

NOTAS

1 Deirdre N. McCloskey, The Bourgeois Virtues , The University of Chicago Press, 2006. p.465.

2 El Malthusianismo origina con Thomas Malthus, un clérigo del siglo XIX que afirmaba que los pobres siempre tenderían a agotar sus recursos y quedar en la miseria debido a su fertilidad. (Derek Wall, Economics After Capitalism, Pluto Press, 2015. p. 125).

3 El concepto se basa en un ensayo escrito en 1833 por Lloyd, el economista victoriano, sobre los efectos del pasto sobre tierras comunales no regulada dada a conocer por un artículo escrito por Hardin en 1968.

4 Como demuestra Theodoros Karyotis en su artículo Chronicles of a Defeat Foretold , publicado en ROAR magazine, número 0 (2015), págs. 32-63.

5 Michael Hardt y Antonio Negri, Commonwealth , The Bleknap Press of Harvard University press, 2011. pág ix.

6 David Bollier y Silke Helfrich, The Wealth of the Commons , The Commons Strategy Group, 2012. En la introducción: «The Commons as a Transformative Vision».

7 Ivan Illich, Silence is abajo , publicado primero en CoEvolution Quarterly , 1983.

8 Cornelius Castoriadis (1983): « The Greek Polis and the Creation of Democracy » in The Castoriadis Reader (1997), Ed. David A. Curtis. pág. 280.

9 Elinor Ostrom la lecturadel Premio Nobel Beyond Markets and States: Polycentric Governance of Complejo Economic Systems (2009).

10 Cornelius Castoriadis, Democracy and Relativism , 2013. pág. 41.

11 Cengiz Gunes y Welat Zeydanlioglu, The Kurdish Question in Turkey , Routledge. 2014, pág. 191.

12 Por ejemplo, Elinor Ostrom, Beyond Markets and States: Polycentric Governance of Complejo Economic Systems, 2009; y David Harvey, Rebel Cities , 2012, pág. 69.

13 Hannah Arendt, The Human Condition , The University of Chicago, segunda edición, 1998, pág. 53.

ACERCA DE LA LIBERTAD (CUADERNOS DE NEGACIÓN)

Texto original

Es “la libertad” uno de los conceptos mas ambiguos de nuestro lenguaje. ¿Qué significa? ¿Es no estar dentro de la cárcel o un manicomio? ¿Es no ser un esclavo? En la escuela, cuando nos aplazaban por exceso de inasistencias nos decían que habíamos “quedado libres”. Los economistas hablan de libertad de mercado, los religiosos hablan de libertad de culto, los demócratas de libertad de circulación, de prensa, de reunión, de expresión, etc, etc… Esas son las libertades que conocemos, a las que aspiramos, esas libertad que nos otorgan pero que terminan donde empiezan las del otro. Una libertad basada no en la comunidad entre las personas, sino en el aislamiento ¡Esa es la libertad de este mundo de mierda! Somos presos de la libertad democrática, podemos votar al candidato de derechas, de izquierda o hasta en blanco. Somos esclavos de la libertad capitalista, hemos sido “liberados” de la tierra y de los medios de producción: podemos entonces elegir vender nuestra fuerza de trabajo o reventar de hambre. El burgués también es libre de comprarla, o no. Pero la libertad por la que han luchado y luchan los revolucionarios del mundo, no termina en la otra persona sino que, como afirmaría Bakunin, crece y se expande hasta el infinito. Libertad realizable mediante la destrucción de todo Estado y toda sociedad mercantil, configurando y viviendo una comunidad de seres humanos solidarios, que se reconocen en el otro. La libertad de cada individuo ligada al desarrollo de su comunidad humana, y no enfrentados unos contra otros, separados de su ser colectivo.
“Sí, mil veces sí, ¡liberemos al ser humano de la extorsión de la plusvalía, liberemos a los niños de la escuela y la familia, liberemos a los «paranoicos» y los «esquizofrénicos» de los análisis de sus psiquiatras o sus psicoanalistas, liberemos a los enfermos de la ciencia asesina, liberemos a los recién nacidos de las manos frías y profesionales de los médicos, liberemos a los hombres de toda autoridad jerárquica, liberemos a la sociedad de todo mercantilismo, liberemos al amor de la miseria sexual mercantil, liberemos a los viejos de las necrópolis en las que se les pone durante su «jubilación», liberemos la creatividad, liberemos la actividad humana de la tortura que es el trabajo, liberemos a la mujer del trabajo doméstico, liberemos al hombre y la mujer del machismo, liberemos al ser humano de la religión, del arte, de la economía, de la política, liberemos todo potencial de goce de la especie humana, liberemos a la humanidad de las clases sociales y de todo Estado, liberemos a los prisioneros de todas las escuelas, todas las fábricas, todos los cuarteles, todos los hospitales, todas las prisiones ¡liberemos a todos los proletarios de toda explotación, de toda opresión!”
Grupo Comunista Internacionalista, «La libertad es la esclavitud asalariada»